Syd Barrett, el diamante esquizofrénico de Pink Floyd

Pink Floyd

Primera formación de Pink Floyd con Syd Barrett en la parte de abajo

 

 

Pink Floyd está de celebración, no sólo ha sido recientemente el 40 aniversario del álbum “The Dark Side of the Moon” sino que acaba de terminar su gira por el 30 aniversario del álbum “The Wall” con una puesta en escena monumental y un éxito de taquilla asombroso. Tras esto, la pregunta que nos queda en mente es que andará preparando Rogers Waters para celebrar el 50 aniversario de la formación de la banda y el 40 aniversario de la primera edición del álbum “Wish you were here”, dos eventos que nos obligan a hacer memoria y recordar la figura de Syd Barrett, un personaje que marcó los inicios de Pink Floyd.

 

 

¿Quién es Syd Barrett? y ¿cuál fue su contribución en Pink Floyd?

Roger Keith “Syd” Barrett nació el 6 de Enero de 1946 en Cambridge, en el seno de una familia acomodada.

Sus padres eran miembros de la sociedad filarmónica de la ciudad y desde pequeño motivaron a su hijo a entrar en el mundo de la música. Y aunque su sueño era dedicarse a la pintura, a los 14 años ya tocaba el piano, el ukelele, el banjo y la guitarra.

Durante su juventud, sus gustos musicales eran los propios de cualquier otro chaval de la época, Syd escuchaba a los Beatles y los Rolling Stones con admiración y sentía especial predilección por el blues. En 1964, tras asistir a un concierto de Bob Dylan, Syd compuso una canción titulada “Bob Dylan Blues” que años más tarde grabaría con Pink Floyd.

Bob Dylan Blues

Syd Barrett – Bob Dylan Blues

 

Syd conoció a Roger Waters en el colegio y a David Gilmour en el instituto y tras unos años durante los cuales se forjaría una gran amistad entre los tres, Syd entró a formar parte de la banda del primero en 1965, banda que por aquellas fechas se hacía llamar “The Tea Set”. Su personalidad magnética y su originalidad a la hora de componer determinaron que no tardara en hacerse con las riendas de la banda. Tal llegó a ser su influencia sobre la misma que incluso fue el responsable de renombrarla tras coincidir en un concierto con otro grupo que también se hacía llamar “The Tea Set”, ante lo que Syd decidió rebautizar al grupo como “Pink Floyd” (para todos aquellos que desconozcan el origen del nombre, éste hace referencia a dos famosos bluesman americanos de la época, Pink Anderson y Floyd Council).

Y aunque en un principio, Pink Floyd no era más que otra banda de rhythm-and-blues de las muchas que pululaban por los locales underground de Londres, ya comenzaba a destacar gracias a los aportes de la mente creativa de su nuevo líder.

I’m a King Bee

Pink Floyd Syd Barrett – I'm a King Bee

 

 

Los comienzos psicodélicos de Syd Barret

Syd tomó su primer ácido en el verano de 1965 junto a Dave Gale, Ian Moore y Storm Thorgerson (quien más tarde se dedicaría a diseñar algunas de las portadas más famosas de los álbunes de Pink Floyd).  Y aunque a mediados de los años 60 resultaba difícil encontrar a un músico del underground psicodélico londinense que no hiciera lo mismo, Syd Barrett resultó ser un caso especial. Bajo los efectos de la LSD, Syd desplegaba todo un abanico de nuevos sonidos e improvisaciones musicales que les hacían únicos entre la marabunta de bandas londinenses de la época y que incluso llegaron a despertar la admiración de artistas de la talla de Eric Clapton, Paul McCartney y hasta un joven David Bowie, los cuales asistieron asombrados a algunos de los primeros conciertos de Pink Floyd.

Interstellar Overdrive

Pink Floyd – Interstellar Overdrive [HQ]

Desgraciadamente, el consumo de LSD no hizo más que acelerar el proceso de deriva esquizoide esquizofrénica que la mente de Barrett había ido experimentando de forma más o menos paulatina desde joven, lo que provocaba que su comportamiento y sus reacciones se hicieran cada vez más impredecibles y enigmáticas. Como ejemplo de su deterioro mental y dispuesto a ir un paso más allá de la psicodelia, Syd intentó unirse a una secta esotérica que predicaba el amor incondicional, la práctica del yoga y la no violencia, pero el gurú a cargo de la misma, un tal Charan Singh, lo rechazó al considerle demasiado joven, lo que provocó una gran frustación para Syd durante el resto de su vida, permitiéndole, sin embargo, continuar con su carrera musical.

 

En 1966 abre la sala UFO, que se convertiría, gracias a bandas como Pink Floyd y Soft Machine, en un centro clave de la cultura underground británica, y aunque la andadura de los de Barrett en esta sala fue corta debido a la creciente popularidad de la banda, la relación que se estableció entre Syd Barrett y Robert Wyatt (guitarrista de Soft Machine) durante estos conciertos, sería crucial en los años posteriores a la salida de Barrett de Pink Floyd.

 

Tras alcanzar cierto reconocimiento musical, Syd Barrett siguió buscando nuevas formas de experimentación musical. Escuchaba compulsivamente discos como el “Freak Out” de Zappa, “Fifth Dimension” de The Byrds o “Revolver” de los Beatles mientras que leía a Carlos Castaneda y a Tolkien.

En 1967, Pink Floyd firma un contrato con EMI y la banda entra a grabar su primer álbum en los estudios de Abbery Road, coincidiendo con los Beatles, los cuales se encontraban en esos momentos grabando su “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. El single de su primer album, titulado “The Piper at the Gates of Dawn”, fue Arnold Layne, una canción sobre un travesti cuyo pasatiempo consistía en robar la ropa de mujer que iba encontrando por su vecindario.

Arnold Layne

Pink Floyd – "Arnold Layne"

 

Otro dato curioso de este primer álbum es que la compañía EMI, para cubrirse las espaldas ante posibles acusaciones de promocionar el uso de drogas psicodélicas, que por aquella época ya comenzaban a ser declaradas ilegales por los gobiernos de Europa y Norteamérica (en Octubre de 1966, el estado de California había introducido una ley que prohibía el consumo de LSD), incluyó la siguiente etiqueta en “The Piper at the Gates of Dawn”.

“Pink Floyd no sabe qué es lo que la gente entiende por Pop Psicodélico y no está tratando de crear efectos alucinatorios en la audiencia”

 

Tras el éxito de “The Piper at the Gates of Dawn”, Pink Floyd realizó una gira para promocionar el álbum. Desgraciadamente, la frágil y esquizoide esquizofrénica mente de Syd no pudo lidiar con la presión de liderar la banda y encadenar una serie de interminables conciertos y terminó por colapsar, convirtiéndole en una sombra de lo que una vez fue. Sus cada vez más erráticas declaraciones en las pocas entrevistas que concedía a los medios y sus frecuentes ataques de locura en los conciertos, durante los cuales permanecía catatónico sin tocar una nota, acabaron por sellar lo que sería su salida de Pink Floyd.

David Gilmour fue tomando paulatinamente el relevo de Syd a la guitarra y comenzó a tocar en las actuaciones mientras que Syd deambulaba por el escenario con la vista perdida en el vacío. La banda consideró la posibilidad de mantener a Barrett únicamente como guitarrista de estudio (tal como los Beach Boys hicieron con Brian Wilson), pero el trato con él se hizo tan difícil de mantener que decidieron prescindir de él en la banda y simplemente, no pasar a recogerle para una actuación en 1968.

 

En el segundo álbum de la banda,” A saucerful of Secrets”, tan sólo figura una canción de Syd Barret, Jugband Blues.

Jugband Blues

Pink Floyd (Syd Barrett) – Jugband Blues (BBC Radio 1967)

 

La última propuesta musical de Barrett antes de ser expulsado de Pink Floyd fue una canción titulada “Have you got it yet?” en la cual él comenzaba a interpretar una melodía y preguntaba al resto de la banda si lo habían cogido, momento en el cual, la cambiaba  de forma deliberada, ante lo cual el resto de la banda a modo de coro respondía, ¡No, no!. El mismo Roger Waters dijo en una entrevista que al darse cuenta de lo que Barrett estaba intentando hacer durante los ensayos, soltó su bajo y abandonó el estudio con la idea de no volver a tocar junto a Barrett de nuevo.

Syd Barrett

 

Tras ser expulsado de Pink Floyd, Barrett comenzó una carrera en solitario con el álbum “The Madcap Laughs” en el que se incluían colaboraciones de Waters y Gilmour de Pink Floyd (más preocupados por que su amigo mantuviera la cordura que por que el disco fuera un éxito) y Kevin Ayers y Robert Wyatt de Soft Machine. El disco tardó dos años en ser publicado y finalmente en 1970 salió al mercado recibiendo una respuesta medianamente aceptable tanto en crítica como en ventas.

El single de este primer álbum en solitario era una canción titulada “Octopus”.

Octopus

Syd Barrett "Octopus" Take 1 & 2

 

Syd únicamente realizó una actuación en directo para promocionar este primer álbum en solitario, fue el 6 de Junio de 1970 en Kensington Olympia, y estuvo acompañado por David Gilmour y Jerry Shirley, pero tras tocar cuatro canciones, dejó su guitarra en el suelo y abandonó el escenario, para sorpresa de la audiencia y de los propios músicos que lo acompañaban.

 

 

Ese mismo año, Barrett volvió a los estudios de grabación de Abbey Road para grabar su segundo álbum en solitario, titulado simplemente “Barret”, de nuevo con colaboraciones de Gilmour y Shirley. Pero desgraciadamente, el disco fue un fracaso comercial y Syd se retiró de la música para vivir en casa de sus padres y dedicarse a la pintura, aunque aún realizó algunas apariciones musicales esporádicas e intentó, sin éxito, relanzar su carreta musical con otras bandas, como Star.

Como muestra de este segundo álbum en solitario, podemos escuchar la canción “Baby Lemonade”.

Baby Lemonade

Syd Barrett-Baby Lemonade

 

En 2006, tras padecer diabetes durante años, Syd Barrett murió a los 60 años en su casa de Cambridge a causa de un cáncer de páncreas. Ese 7 de Julio de 2006, el diamante loco de Pink Floyd dejó de brillar.

 

Para terminar, una anécdota sobre uno de los últimos momentos de Syd Barrett en relación con Pink Floyd que casi parece demasiado extraordinaria para ser real.

En 1975, durante la grabación del albúm “Wish you were Here”, un extraño personaje se coló en los estudios de grabación de la compañía EMI. Ninguno de los miembros de Pink Floyd lo reconoció al principio debido a su drástico cambio de apariencia (había engordado y llevaba toda la cabeza y las cejas afeitadas) y hasta pensaron que podría tratarse de un mendigo que se había colado en el edificio o uno de los técnicos del estudio. Finalmente, Richard Wright reconoció en aquel extraño personaje a su antiguo compañero de grupo y se lo hizo saber al resto de la banda. En ese momento, Roger Waters no pudo evitar la culpa y rompió a llorar.

 

En una entrevista para Rolling Stone, Richard Wright comentó:

Syd_Barrett_Abbey_Road_1975

Él (Barrett) se puso de pie y dijo: Bueno, ¿dónde puedo enchufar mi guitarra?. Y, por supuesto, él ni siquiera tenía una guitarra. Y le dijimos, lo siento, Syd, ya hemos grabado las partes de la guitarra. Cuando le preguntamos qué pensaba de Wish You Were Here, Barrett dijo que sonaba un poco antiguo.

 

La canción que se encontraban grabando en ese momento era “Shine on You Crazy Diamonds”, un tributo a Syd Barret.

Shine on Your Crazy Diamonds

https://youtube.com/devicesupport

 

Remember when you were young, you shone like the sun.
Shine on you crazy diamond.
Now there’s a look in your eyes, like black holes in the sky.
Shine on you crazy diamond.
You were caught on the crossfire of childhood and stardom,
blown on the steel breeze.
Come on you target for faraway laughter,
come on you stranger, you legend, you martyr, and shine!
You reached for the secret too soon, you cried for the moon.
Shine on you crazy diamond.
Threatened by shadows at night, and exposed in the light.
Shine on you crazy diamond.
Well you wore out your welcome with random precision,
rode on the steel breeze.
Come on you raver, you seer of visions,
come on you painter, you piper, you prisoner, and shine!

——-

Recuerda cuando eras joven, brillabas como el sol.
Sigue brillando, diamante loco.
Ahora hay una mirada en tus ojos, como agujeros negros en el cielo.
Sigue brillando, diamante loco.
Quedaste atrapado en el fuego cruzado de la niñez y el estrellato,
quemado por la brisa de acero.
Ven, tú, blanco de risas lejanas,
vamos, forastero, leyenda, tú, mártir, y ¡brilla!
Alcanzaste el secreto demasiado pronto, lloraste por la luna.
Sigue brillando, diamante loco.
Amenazado por las sombras de la noche, y expuesto a la luz.
Sigue brillando, diamante loco.
Agotaste tu bienvenida con precisión al azar,
cabalgando en la brisa de acero.
Vamos tú, juerguista, tú, visionario,
Adelante, tú, pintor, gaitero, tú, prisionero, y ¡brilla!

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Comentarios
7 Respuestas a “Syd Barrett, el diamante esquizofrénico de Pink Floyd”
  1. Víktor dice:

    Es posible que no tengas ni idea de la diferencia entre la esquizofrenia y la personalidad esquizoide? Básicamente, no tienen NADA que ver.

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