Lucy in the Sky with… Drugs (Los Beatles y las drogas)

La historia de los Beatles está ligada de forma innegable al uso de diversas sustancias psicoactivas; desde los primeros años de estimulantes pasando por el uso de LSD durante los 60 hasta los últimos años de consumo de heroína por parte de John Lenon, el alcoholismo de Ringo Starr y los problemas de adicción de George Harrison tras la disolución del grupo.
Además, cada miembro de la banda tuvo sus propias preferencias a la hora de elegir su propio “veneno” de entre todas las sustancias a las que estuvieron expuestos, situación que se intuye de forma sutil en las letras de algunas de sus canciones. Echemos un ojo a algunas de estas “pistas”.

 

Los Beatles, (de izquierda a derecha) George Harrison, John Lennon , Ringo Starr y Paul McCartney. Fuente:

Los Beatles, (de izquierda a derecha) George Harrison, John Lennon , Ringo Starr y Paul McCartney. Fuente: The Compleat Beatles Covers

 

El primer contacto de los miembros de la banda de Liverpool con las drogas fue a través del poeta beatnik Royston Ellis, a quien los Beatles conocieron en un concierto en Liverpool y quien les explicó el proceso para extraer benzedrina (una mezcla racémica de anfetaminas) de un inhalador de los que se usaban en la época como broncodilatador.

La benzedrina es, con diferencia, una de las drogas favoritas de los artistas de la generación Beat cuyo uso recreacional fue común entre algunos de los autores estadounidenses más famosos de la década de los 40 y 50. Una muestra de la popularidad que esta sustancia alcanzó en la cultura popular de mediados del siglo XX la encontramos, en una de las canciones del músico Harry “The Hipster” Gibson.

Harry “The Hipster” Gibson – Who put the Benzedrine in Mrs. Murphy’s Ovaltine? (1946)

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En 1960, los Beatles viajan a Hamburgo con la tarea de tocar en el Club Indra durante 48 noches consecutivas (del 17 de Agosto al 3 de Octubre) con un horario de  entre 4 y 6 horas diarias, tras las cuales, ante la falta de efectivo, no les quedaba más remedio que alojarse en un cuarto de bastidores anexo a los urinarios de un cine cercano, propiedad de Bruno Koschmider, el mismo dueño del Club Indra.

 

John Lennon, George Harrison, Pete Best, Paul McCartney y Stuart Sutcliffe en el Club Indra en 1960

John Lennon, George Harrison, Pete Best, Paul McCartney y Stuart Sutcliffe en el Club Indra en 1960. Fuente: The Beatles Bible

Para hacer frente a las largas noches de trabajo, Tony Sheridan primero, y más tarde los propios camareros del club, les mantuvieron un suministro constante de Preludin (nombre comercial de unos comprimidos de anfetaminas) los cuales les permitía mantener el ritmo durante toda la noche y satisfacer las expectativas de un público que fue creciendo a medida que los directos de la banda se iban puliendo y mejorando a base de repetición tras repetición, noche tras noche.

 

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Los Beatles posando con unos inhaladores de Preludin en 1962. Fuente: The Beatles Bible

Tras este primer viaje a Hamburgo, los Beatles vuelven a Inglaterra donde supuestamente tienen su primer contacto con la cocaína. En Diciembre de 1961 un cantante de rock de la escena de Liverpool llamado Davy Jones fue contratado para tocar en el club Cavern junto a los Beatles, convirtiéndose en la fuente de suministro de esta droga para los mismos y para el resto de la escena musical de Liverpool de la época. Por su parte, Paul McCartney se convertiría en un usuario habitual de esta sustancia tras ser iniciado en su consumo por el tratante de arte Robert Fraser, manteniendo un uso constante hasta aproximadamente un año antes del lanzamiento de Sgt. Pepper, según reconoció en una entrevista en el año 2004 para la revista Uncut.

La canción “Come Together” podría contener una referencia al uso de cocaína por parte de Paul McCartney ya que parece describir uno a uno a cada miembro de la banda y de uno de ellos dice: “He got monkey finger, he shoot Coca Cola”  que vendría a ser algo así como: él tiene los dedos manchados de hachís, el dispara cocaína (o se inyecta cocaína, ya que juegan con la ambigüedad entre “shoot” y “shoot up”); igualmente, esta canción fue compuesta para la campaña electoral de Timothy Leary para gobernador de California en contra de Ronald Reagan, por lo que no resultaría raro que incluyera alusiones a drogas, aunque este dato no ha sido reconocido por los propios Beatles y podría no ser más que otra malinterpretación de sus ambiguas letras.

The Beatles – Come Together (1969)

The Beatles-Come Together lyrics

 

Robert Fraser también introdujo a Paul en el consumo de heroína. Según el propio Paul McCartnety, Robert le dijo:

“La heroína no es adictiva. No hay ningún problema con la adicción a la heroína, incluso en el caso de que fuera adictiva, tú tienes mucho dinero. El problema con la heroína es cuando no puedes pagarla”

Sin embargo, en su biografía autorizada narra esta experiencia como un hecho aislado que no le generó ningún placer y que marcaría el principio y el fin de su breve idilio con la heroína.

En Agosto de 1964 ocurrió un evento en relación a una droga en particular que llegaría a convertirse en casi una leyenda por lo épico del encuentro y por el impacto que esta droga tendría en algunos de los miembros de la banda más tarde; los Beatles conocieron a Bob Dylan en el Hotel Delmonico de Nueva York y el cantante americano, con la intención de ejercer de buen anfitrión, invitó a los de Liverpool y a Brian Epstein, el manager de la banda por esa época, a fumar marihuana.

 

Brian y los Beatles se miraron con aprensión. “Nunca he fumado marihuana antes,” Brian finalmente admitió. Dylan les miró incrédulo. “Pero ¿qué hay de su canción?”, – se preguntó. “La que habla de drogarse”

Los Beatles estaban estupefactos. “¿Qué canción?” – John consiguió preguntar.
Dylan dijo: “Ya saben…” y luego cantó , “y cuando te toco me coloco” (when I touch you, I get high,  refiriéndose al tema I wanna hold your hand).

John se sonrojó de vergüenza. “Esas no es la letra,” – admitió – “La letra dice: Yo no puedo ocultarlo (I can’t hide) ‘”

 

The Beatles – I wanna hold your hand (1963)

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La marihuana ejerció un efecto significativo en la trayectoria artística de los Beatles (John Lennon llegó a asegurar que Rubber Soul es un álbum surgido como fruto del consumo de esta sustancia). Paul McCartney, de forma especial, se convertiría en un consumidor asiduo de la misma, ganándose el título de miembro fumeta de la banda. Los Beatles llegaron incluso a dedicarle una serie de canciones a esta planta, siempre bajo pseudónimos y con la apariencia de canciones románticas. Entre ellas destaca “Got To Get You Into My Life” del álbum Revolver, que constituye (según las propias declaraciones de Paul McCartney) una oda al cannabis en forma de canción de amor.

 

The Beatles – Got to get you into my life (1966)

The Beatles – Got To Get You Into My Life

 

I was alone, I took a ride, (Estaba solo, fuí a dar una vuelta)
I didn’t know what I would find there (no sabía que iba a encontrar allí)
Another road where maybe I could see another kind of mind there (otro camino donde, quizás, pudiera encontrar otro tipo de mente)

 

Y si hablamos de marihuana no podemos olvidarnos de la más que obvia, “With a Little Help from My Friends”

The Beatles – With a little help from my friends (1967)

The Beatles – With A Little Help From My Friends

 

Por si quedara alguna duda de la afición de los miembros de la banda por esta sustancia y de cómo no se avergonzaban de su activismo a favor de la misma, en 1967, firmaron un manifiesto pidiendo la legalización de esta droga, reclamando además la conmutación de las penas de aquellos encarcelados por su uso y recomendando que el gobierno promoviera la investigación de sus posibles aplicaciones medicinales.

 

The Beatles (20)

Pero el momento de iluminación que influiría más significativamente en la trayectoria de algunos de los miembros de la banda llegó con su iniciación al consumo de LSD. Como ya hemos comentado, esta “iniciación” ocurrió sin el conocimiento de los mismos por parte del que era el dentista de John Lennon, quien pensó que sería un honor pasar a la historia como el hombre que introdujo a los Beatles en el consumo de LSD.

En algún momento entre Marzo y Julio de 1965, el dentista John Riley (uno de los candidatos a ser el verdadero “Doctor Roberts”) invitó a su casa a John Lennon y a George Harrison, junto a sus esposas, Cynthia y Pattie, y tras la cena les ofreció un té en el que había añadido unos azucarillos con unas gotas de LSD, (sustancia que estaba muy de moda en Londres entre los círculos de intercambio de pareja). Ante la duda de cómo reaccionarían, el dentista insistió en que permanecieran en su casa, lo que levantó las sospechas de John y George, que pensaron que su dentista les estaba intentando liar para que se unieran a una orgía.

Ante la negativa de John y George de quedarse en casa de Riley y tras la confesión del dentista de la jugarreta, los cinco, junto a la novia de Riley, salieron en dirección al club Pickwick y de ahí al club Ad Lib. Una vez en este segundo local, los efectos de la LSD eran ya más que evidentes; nada más llegar, pensaron que se había desatado un incendio en el ascensor, entrando en pánico y manteniéndose en este estado paranoide durante el resto de la noche, tras la cual George Harrison condujo al grupo de vuelta a casa, aún bajo los efectos de la LSD, con una serie de paradas algo más placenteras para disfrutar de los últimos momentos del “viaje”.

Sin embargo, Cynthia no consideró la experiencia tan placentera como su marido John, que se convertiría en poco tiempo en un usuario habitual de la LSD, lo que acabaría distanciando a la pareja y contribuyendo a su separación.

Hay quien ve en la canción “Help!”, escrita por John Lennon para el álbum homónimo, un relato de esta primera experiencia con ácido, al incluir ciertas referencias que podrían indicarlo, como “he cambiado mi mente (o cambiado de opinión, según se quiera entender) y he abierto las puertas” que podría entenderse como una alusión a la idea de que un viaje de LSD es como “abrir las puertas de la percepción” en referencia al libro de Aldous Huxley o “ayúdame a poner mis pies en la tierra de nuevo”. Aunque, dado que tanto John como Paul no tuvieron ningún problema en reconocer que otras canciones sí que habían sido inspiradas por el consumo de esta y otras sustancias no podemos más que mantener la duda.

The Beatles – Help (1965)

Help Beatles-With Lyrics

 

De todos modos, no sería la primera vez que una canción de los Beatles genera un debate en torno a si contiene o no referencias a sustancias psicoactivas, ya que, aunque John Lennon se cansó de repetir que “Lucy in the Sky with Diamonds” había sido inspirada por un dibujo de su hijo Julian, y no guardaba ninguna relación con la LSD, la controversia resurgió una vez que Paul McCartney reconoció, en una entrevista para la revista Uncut en 2004, que era obvio que en realidad se trataba del segundo caso.

 The Beatles – Lucy in the Sky with Diamonds (1967)

The Beatles – Lucy in the Sky with Diamonds

 

Curiosamente, el dibujo que supuestamente inspiró a John Lennon para componer esta canción estuvo perdido durante mucho tiempo hasta que apareció de nuevo en una subasta en la que fue adquirido por David Gilmour, de Pink Floyd. En 2009, Julian Lennon sacó a la venta el tema “Lucy” con la idea de recaudar fondos para la asociación de Lupus de América y la Asociación St. Thomas’ Lupus Trust tras descubrir que la misma amiga que inspiró el dibujo en su niñez, Lucy Vodden, sufría de esta enfermedad autoinmune. Ante la solicitud de Julian, David Gilmour permitió que el hijo de John Lennon utilizara una copia del original para la portada del álbum.

 

Dibujo de Julien Lennon que inspiró "Lucy in the Sky with Diamonds"

“Lucy in the Sky with Diamonds” de Julian Lennon. Fuente: Feel Numb

 

El segundo encuentro con la LSD de John Lennon y George Harrison, a los que este vez se unió Ringo Starr, ocurrió el el 24 de Agosto de 1965, en una fiesta organizada en Los Angeles por los Beatles durante su gira norteamericana, a la que estuvieron invitados el periodista Don Short, Eleanor Bron, los miembros de The Byrds y el actor Peter Fonda, el cual no dejaba de repetir “sé lo que se siente al estar muerto”, en referencia a una accidente de su niñez en el que se disparó a sí mismo en el pecho. Sorprendentemente, esta frase acabó inspirando la canción “She said, she said”.

The Beatles – She said, she said (1966)

The Beatles – She said she said – lyrics HD

 

 

Sin embargo, la primera alusión oficial a la LSD en las canciones de los Beatles se encuentra en el tema “Day Tripper”, aunque el hecho de que las alusiones sean ambiguas y que la canción no gozara del éxito de otros temas de la banda ha resultado en que haya perdido su relevancia entre la discografía psicodélica de los Beatles.

The Beatles – Day Tripper (1965)

The Beatles – Day Tripper

 

En 1966, los Beatles se encontraban tan sumergidos en la contracultura lisérgica que la primera canción que se grabó para el álbum Revolver, fue la psicodélica “Tomorrow Never Knows”, cuya letra es una adaptación de unos pasajes del libro “La experiencia psicodélica” de Timothy Leary, que a su vez está basado en el “Libro Tibetano de los Muertos”.

The Beatles – Tomorrow Never Knows (1966)

The Beatles – Tomorrow Never Knows (Lyrics)

 

Turn off your minds, relax and flow downstream,
It is not dying, it is not dying,
Lay down all thought, surrender to the void,
It is shining, it is shining,
That you may see the meaning of within,
It is being, it is being,

 

Justamente, la LSD pasó a ser una sustancia de consumo ilegal en Inglaterra el 6 de Junio de 1966, casi al mismo tiempo en el que los Beatles se encontraban en su pico de consumo y en transición desde los valores del cristianismo de la sociedad en la que habían sido educados, hacia formas de espiritualidad de inspiración oriental.

Para más inri, por esas mismas fechas, John Lennon pronunció las palabras que les harían infames en los círculos religiosos:

El Cristianismo se irá, […] se encogerá y desaparecerá. No necesito discutir sobre este tema. Estoy en lo correcto y la historia me dará la razón. Nosotros somos más populares que Jesús a día de hoy; no sé que desaparecerá primero, el rock and roll o el cristianismo. Jesús tenía razón, pero sus discípulos eran seres normales y corrientes. Ellos fueron los que lo tergiversaron y lo arruinaron todo en mi opinión.

John Lennon, Agosto de 1966

 

A pesar de su afición al ácido, John Lennon sólo tomó LSD una vez en el estudio. El 21 de Marzo de 1967, durante la grabación de St. Pepper, John se tomó lo que pensaba que eran estimulantes, cuando en realidad se trataba de un ácido. Al poco rato, los efectos de la droga eran tan intensos que no pudo continuar con la grabación y tuvo que pedir ayuda a sus compañeros. Paul McCartney condujo a John hasta su casa y una vez allí, decidió que, en vista de la situación, no era tan mala idea tomar LSD y unirse a John en su viaje psicodélico.

El 17 de Junio de ese mismo año, la revista Life publicó una entrevista con Paul Mccartney en la que admitía haber consumido LSD, dos días más tarde, Paul concedió otra entrevista al canal de televisión Independent en la que discutía su uso de las drogas y la reacción de los medios ante sus declaraciones.

Paul McCartney admits taking LSD

 

En Agosto de 1967, los Beatles organizaron una conferencia de prensa para dar a conocer su renuncia al uso de las drogas y en su lugar, los músicos ingleses decidieron tornarse hacia la espiritualidad oriental en búsqueda de inspiración, convirtiéndose en el camino en pupilos del gurú Maharishi Mahesh. Su periplo espiritual llegó a un amargo final tras cuatro meses, debido a problemas entre algunas de las acompañantes femeninas del grupo y el gurú. Fruto de esta frustación, surgió el tema “Sexy Sadie”, en el que expresaban su decepción con el gurú camuflando su nombre bajo un pseudónimo de mujer.

The Beatles – Sexy Sadie (1968)

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Sin embargo, pese a la renuncia formal de los miembros de la banda al uso de LSD, John Lennon mantuvo un consumo intermitente de esta sustancia que fue reduciendo paulatinamente hasta el momento de su muerte en 1980. Pese a ello, se dice que John supuestamente conservó un alijo secreto de LSD. Pero, con seguridad, lo que sí mantuvo fue su postura con respecto al uso de alucinógenos:

Nunca he conocido a nadie que haya tenido un flashback, nunca he tenido un flashback en mi vida y tomé millones de ácidos en los sesenta. […] El ácido es únicamente la vida real en Cinemascope. […]  No lo promuevo y no hago uso [de LSD] porque es químico, pero toda la basura sobre lo que ha hecho a la gente es basura (sic).

John Lennon

La relación de John Lennon con el resto de miembros de la banda, y en especial con Paul McCartney, comenzó a decaer a finales de los 60 y casi simultáneamente, comenzó su consumo de heroína. A mediados del año 68, los miembros de la banda ya consideraban que John Lennon tenía un problema grave de  adicción al cual realizó ciertas alusiones en algunas letras de esa época como la sugerente “Happiness is a Warm Gun” en la que dice “necesito una solución porque estoy yendo a peor” (aunque la canción también parece que podría referirse a Yoko Ono y tener referencias a un viaje de ácido que Lennon compartió con Derek Taylor ya que Lennon siempre negó haberse inyectado heroína, prefiriendo, en su lugar, esnifarla), o “Everybody’s got Something to hide except me and my monkey” donde dice “cuanto más profundo vas, más alto vuelas” (además, la expresión inglesa “to have a monkey on your back” se traduce al castellano casi de forma literal como “tener mono” con las mismas connotaciones de adicción, especialmente a la heroína y otros opiáceos, e incluso parece que el origen de la expresión en castellano podría estar en la jerga inglesa).

The Beatles – Happines is a Warm Gun (1968)

The Beatles – Happiness Is A Warm Gun

 

The Beatles – Everybody’s Got Something to Hide Except Me and my Monkey (1968)

The Beatles – Everybody's Got Something to Hide Except Me and My Monkey

 

 

En 1970, John Lennon finalmente reconoció ante el resto de miembros de la banda su consumo de heroína, el cual achacó a la ansiedad que le producía el trato que Yoko Ono recibía de los mismos. Por esas mismas fechas, John también reconoció tener un problema de adicción y aceptó que, por ejemplo, la misma había afectado a su actuación durante el festival “Toronto Rock and Roll Revival” del 69, durante el cual los vómitos producto de la abstinencia apenas le permitieron cantar.

Yoko Ono reconoció en una entrevista que la baja pureza de la heroína que consumían, así como el hecho de que nunca se inyectaran sino que prefirieran esnifarla propiciaron que pudieran parar de consumirla.

La canción “Cold Turkey” (una expresión utilizada para referirse a la interrupción del consumo de una droga de forma abrupta) hace referencia al proceso de desintoxicación de la pareja y aunque fue rechazada por Paul McCartney como un single de los Beatles, fue lanzada como una canción de la banda “The Plastic Ono Band” e interpretada por Eric Clapton en la guitarra, Klaus Voorman en el bajo y Ringo Starr en la batería.

John Lennon & The Plastic Ono Band – Cold Turkey (1969)

Cold Turkey (Single Version) – John Lennon & The Plastic Ono Band (Remastered 2010)

Los Beatles se separaron en 1970 y comenzaron carreras en solitario con esporádicas colaboraciones entre los diferentes miembros de la banda, pero nunca juntos de nuevo.

En cuanto a su relación con las drogas, George Harrison comenzó un periodo “semi-ascético” en términos espirituales y musicales, con fuertes influencias de la cultura india, durante el cual rechazó de plano el consumo de drogas, hasta que en 1973 retomó este hábito, especialmente el consumo de cocaína y alcohol, como resultado del estrés de volver a los escenarios por la gira del álbum “Dark Horse” y los problemas maritales con su primera esposa Pattie Boyd.

La misma suerte corrió Ringo Starr, hasta que, en 1988, entró en un centro de desintoxicación junto a su segunda esposa Barbara.

Paul McCartney no renegó de su afición a la marihuana y tanto él como su esposa fueron arrestados en varias ocasiones a lo largo de los años 70 y 80 por posesión y cultivo de marihuana. Paul también mantuvo su defensa en el ámbito público de esta planta y en 1984, tras una de estas detenciones, Paul declaró que “seguía considerando la marihuana como una droga mucho menos dañina que el alcohol, el tabaco y el pegamento, las cuales eran completamente legales”.

Por último, John Lenon mantuvo, pese a su renuncia formal, un consumo intermitente de marihuana y heroína hasta su muerte en 1980.

Esta historia no tiene moraleja ni pretende juzgar las decisiones personales de estos señores; las drogas no te destruyen la vida ni te convierten en un genio o un artista de forma automática. Su consumo es únicamente una decisión personal que puede venir acompañada de abusos o de momentos de placer e inspiración, sin más, y nadie es quien para criticar ni estigmatizar a quien decida hacer uso de estas sustancias.

Lo interesante del asunto es cómo los medios intentaron constantemente recriminar a los Beatles que hicieran público el consumo de estas sustancias, como si en ellos recayera la responsabilidad de educar a la sociedad en este ámbito. Paul McCartney supo responder a estas críticas con bastante sensatez; él se limitó a contar la verdad y a dar su opinión al respecto. Son los medios de comunicación sobre los que recae la responsabilidad de informar de manera imparcial sobre estos temas y como formadores de opinión que son se les debería exigir responsabilidades en cada ocasión que abusaran de este poder mediante engaños, desinformación y alarmismos.

Imaginad un mundo en el que las decisiones personales no fueran estigmatizadas,

Es fácil si lo intentas…

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Comentarios
4 Respuestas a “Lucy in the Sky with… Drugs (Los Beatles y las drogas)”
  1. Mauricio M dice:

    “Además, cada miembro de la banda tuvo sus propias preferencias a la hora de elegir su propio “veneno” de entre todas las sustancias a las que estuvieron expuestos […]”. ¿La palabra veneno encomillada? Desafortunado eufemismo, veneno es veneno porque letales si son, muchas veces se ha probado. Sí tomas pequeñas dosis de insecticida no morirás, pero eso no le quita que sea veneno.

    • Antonio dice:

      Y si te tomas un bote entero de aspirinas también te mueres, y las aspirinas no son consideradas venenosas. Y lo siento, pero tu analogía es tan válida como la mía.
      En estos casos siempre viene bien recordar una cita del médico suizo Paracelso:
      “Solo la dósis hace el veneno” (y puedes comprobar muy fácilment que casi todas las sustancias que tienes a mano presentan una dósis letal).
      Y como podemos comprobar en el caso de estos señores, ninguno se murió a pesar de haber pasado por excesos y adicciones.

      También quiero recordarte que no ha habido ninguna muerte documentada como producto del consumo de LSD y sólo un caso de muerte por sobredosis de marihuana (cuestinable). No todas las drogas tienen los mismos niveles de toxicidad, caer en este error es muy común pero supone un tratamiento demasiado generalizado del asunto.

      Muchas gracias por el comentario Mauricio.

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